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divendres, 23 de gener de 2009

¿Qué es el maltrato infantil?

Hemos elegido la definición del Centro Internacional de la Infancia de París, que considera que maltrato infantil es "cualquier acto por acción u omisión realizado por individuos, por instituciones o por la sociedad en su conjunto y todos los estados derivados de estos actos o de su ausencia que priven a los niños de su libertad o de sus derechos correspondientes y/o que dificulten su óptimo desarrollo".

Existen diferentes tipos de maltrato, definidos de múltiples formas, nosotros hemos seleccionado las siguientes :

  • Maltrato físico: Acción no accidental de algún adulto que provoca daño físico o enfermedad en el niño, o que le coloca en grave riesgo de padecerlocomo consecuencia de alguna negligencia intencionada.
  • Abandono físico: situación en que las necesidades físicas básicas del menor, (alimentación, higiene, seguridad, atención médica, vestido, educación, vigilancia...), no son atendidas adecuadamente por ningún adulto del grupo que convive con él.
  • Abuso sexual: Cualquier clase de placer sexual con un niño por parte de un adulto desde una posición de poder o autoridad. No es necesario que exista un contacto físico (en forma de penetración o tocamientos) para considerar que existe abuso sino que puede utilizarse al niño como objeto de estimulación sexual, se incluye aquí el incesto, la violación, la vejación sexual (tocamiento/manoseo a un niño con o sin ropa, alentar, forzar o permitir a un niño que toque de manera inapropiada al adulto) y el abuso sexual sin contacto físico (seducción verbal, solicitud indecente, exposición de órganos sexuales a un niño para obtener gratificación sexual, realización del acto sexual en presencia de un menor, masturbación en presencia de un niño, pornografía...)
  • Maltrato emocional: Conductas de los padres/madres o cuidadores tales como insultos, rechazos, amenazas, humillaciones, desprecios, burlas, críticas, aislamiento, atemorización que causen o puedan causar deterioro en el desarrollo emocional, social o intelectual del niño.
  • Abandono emocional: Situación en la que el niño no recibe el afecto, la estimulación, el apoyo y protección necesarios en cada estadio de su evolución y que inhibe su desarrollo óptimo. Existe una falta de respuesta por parte de los padres/madres o cuidadores a las expresiones emocionales del niño (llanto, sonrisa,...) o a sus intentos de aproximación o interacción.
  • Síndrome de Münchhausen por poderes: Los padres/madres cuidadores someten al niño a continuas exploraciones médicas, suministro de medicamentos o ingresos hospitalarios, alegando síntomas ficticios o generados de manera activa por el adulto (por ejemplo mediante la administración de sustancias al niño).
  • Maltrato institucional: Se entiende por malos tratos institucionales cualquier legislación, procedimiento, actuación u omisión procedente de los poderes públicos o bien derivada de la actuación individual del profesional que comporte abuso, negligencia, detrimento de la salud, la seguridad, el estado emocional, el bienestar físico, la correcta maduración o que viole los derechos básicos del niño y/o la infancia.

Las mujeres maltratadas son cada vez más jóvenes: la mayoría cuenta menos de 40 años

Pese a todas la campañas, pese a que existe una Ley Integral hace dos años y que Andalucía aprobó su propia norma contra la violencia de género, las mujeres víctimas de las agresiones son cada vez más jóvenes, según reconoció la consejera de Igualdad y Bienestar Social, Micaela Navarro. Un dato que se ilustra con las cifras facilitadas por el Instituto Andaluz de la Mujer, según as cuales, el mayor número de mujeres maltratadas, 3.857, tenía entre 31y 40 años. Y a esa franja de edad le sigue en número de casos de malos tratos, la que tienen entre 21 y 30 años, un total de 3.698 desde el pasado mes de enero hasta septiembre.

Pero esa juventud de las víctimas también se corresponde con el mismo perfil de los agresores que, según la Junta de Andalucía, también es mas joven cada vez. Aunque Navarro prefiriera ayer valorarlo de forma positiva asegurando que eso significa que las mujeres cada vez denuncian antes cuando sufren agresiones. En ese sentido, la titular de Igualdad admitió que se producen agresiones en edades cada vez más tempranas y que son frecuentes los casos de jóvenes que inician una relación muy jóvenes en la que, en poco tiempo ellos pasan del insulto a la agresión a su pareja.

Pero demás Andalucía no escapa al fenómeno que se está produciendo en toda España de un aumento de las víctimas extranjeras de agresiones de género. Si a nivel nacional, el porcentaje de mujeres víctimas de violencia de género suponen algo más del 33 por ciento del total, en Andalucía son el 21,9 por ciento de los casos. Concretamente, según los últimos datos hechos públicos por el IAM, de las 11.325 denuncias que se han presentado en Andalucía desde enero hasta el pasado mes de septiembre, 2.476 eran extranjeras y el resto nacionales.

Estos porcentajes alcanzan los puntos álgidos precisamente en las provincias con mayor número de inmigrantes: Almería, donde las denuncias de extranjeras han supuesto el 46,2 por ciento, y Málaga, en la que han significado el 35,1 por ciento.

Ello supone que el porcentaje, aunque más bajo que el que existe a nivel nacional, ha aumentado en los últimos tiempos según reconocieron ayer en rueda de prensa tanto la consejera de Igualdad y Bienestar Social, Micaela Navarro como la directora del Instituto Andaluz de la Mujer, Soledad Ruiz.

Ambas admitieron que se ha producido un incremento del número de extranjeras víctimas de agresiones (dos de las ocho mujeres muertas en Andalucía lo eran) y que muchas veces se trata de un colectivo que tiene más dificultades para acceder a los mensajes de las campañas contra la violencia doméstica.

No le afectará a los papeles

Por ello la propia consejera animó a estas mujeres a denunciar cuando sean víctimas de agresiones garantizando además que ello no afectará a la situación de posible irregularidad. «No tendrá consecuencias si se trata de una mujer que esté en situación de irregularidad», recalcó Micaela Navarro que también recordó que un 42 por ciento de todas las mujeres asesinadas en España este año eran extranjeras.

Pero además los datos hechos públicos por la Junta de Andalucía a escasas fechas del día internacional contra la violencia también ponen de manifiesto que Andalucía sigue siendo la comunidad autónoma con mayor número de denuncias de España y también aquella en la que han muerto más mujeres en los últimos año. De hecho, desde el año 2001 han muerto en Andalucía un total de 89 mujeres.

dimarts, 20 de gener de 2009

Abuso o maltrato infantil


La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que 40 millones de niños sufren violencia en el mundo,
y en la Región de las Américas y el Caribe ésta se da en todas sus formas. La mayoría de los menores
sometidos a castigos corporales tienen entre 2 y 7 años de edad, y de ellos, el grupo más afectado fluctúa
entre los 3 y 5. Un 85% de las muertes por maltrato son clasificadas como accidentales o indeterminadas, y
por cada muerte, se calculan 9 incapacitados, 71 niños con lesiones graves e innumerables víctimas con
secuelas psicológicas. El abuso o maltrato de menores es toda forma de maltrato físico y/o emocional,
abuso sexual, abandono o trato negligente, explotación comercial o de otro tipo, del que resulte un daño
real o potencial para la salud, la supervivencia, el desarrollo o la dignidad del niño en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder. La información disponible indica que el maltrato es un problema que afecta la salud física y el desarrollo de miles de niños y niñas en América Latina y el Caribe, por lo cual es necesario avanzar en su detección, prevención y tratamiento, así como en el conocimiento de su magnitud, metodologías de información e investigación. En este sentido, la estrategia de Atención Integrada a las Enfermedades Prevalentes de la Infancia (AIEPI) de la Organización Panamericana de la Salud es una de las mejores herramientas disponibles en la actualidad, ya que incluye contenidos de prevención, promoción, evaluación, clasificación y tratamiento de las enfermedades y problemas de salud que con mayor frecuencia afectan a los niños durante sus primeros años de vida, con el objetivo de reducir los riesgos de enfermedad y para fomentar
un crecimiento y desarrollo saludables durante la niñez.

Las muertes infantiles por maltrato familiar se duplicaron en España durante el año 2001, y se calcula que 7 de cada 10 mil infantes deben sufrir las agresiones de su ámbito familiar.


Los datos fueron puestos a consideración de la opinión pública española y del mundo por el afamado periódico español El País. Corresponden a una investigación conducida por el director del Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia, José Sanmartín, quien presentó el estudio Maltrato Infantil en la Familia. Según los datos del Ministerio del Interior, los decesos de infantes en ese país acusaron el alarmante aumento de algo más del 100% con respecto al año 2000. Según Sanmartín esos datos son los que se han podido conocer, pero el fenómeno parece ser mucho más extenso aunque la información permanece oculta.


Se estudiaron más de 30 mil causas abiertas durante dos años, de los cuales fueron filtrados 10 mil. Los resultados son pavorosos: más de once mil víctimas y cerca de 10 mil agresores.

Las modalidades del maltrato son divididas por los investigadores en cuatro tipos: físico, emocional, negligencia y abuso sexual. Pero muchos niños padecen varias agresiones a la vez. Lo más frecuente es la negligencia, definida como la omisión de una acción necesaria para el bienestar y desarrollo de un menor. Sólo en el caso de la negligencia las mujeres son más agresoras que los hombres, que se destacan en los otros tres rubros.

Entre los 13 y los 15 años es la etapa en la que se produce mayor número de víctimas de maltrato según el estudio, pero también los menores de un año son un grupo de riesgo importante. Por último, los progenitores biológicos presentan una mayor tendencia al maltrato que los padres adoptivos.


El maltrato a mujeres y rupturas



La mujer maltratada, vive situaciones emocionales perturbadoras:

  1. Perdida de la autoestima.
  2. Ambivalencia hacia el maltratador por el que siente miedo, agresividad y amor (durante las remisiones).
  3. Ansiedad de la marcha que conlleva la responsabilidad del fracaso familiar y, en la mayoría de los casos, hacerse cargo de los hijos.
  4. Presiones del medio, que la culpabiliza por su posición de víctima y por el fracaso conyugal, por ejemplo, las amistades presionan para que le abandone, mientras que la madre para que le aguante.
  5. Consecuencias económicas de una marcha.
  6. Ineficiencia de apoyos jurídicos para protegerla y el temor permanente a ser agredida de nuevo por la pareja que sigue persiguiéndola

Estos son algunos de los aspectos que se viven en una situación de agresión, otros son:

  1. Malestar, incomodidad.
  2. Tristeza.
  3. Vergüenza.
  4. Retraimiento, repliegue sobre sí misma.
  5. Reticencia al intercambio de opiniones, de experiencias, por ejm. en la entrevista.
  6. Tendencia a desvalorizarse y culpabilizarse.
  7. Somatizaciones diversas: depresión, insomnio, consumo exagerado de medicamentos, alcoholismo, problemas digestivos, problemas sexuales, etc…
  8. Actitud temerosa.
  9. Indecisión.
  10. Agresividad desproporcionada hacia los profesionales que le preguntan.
  11. Reacciones de huida.
  12. Prisa.
  13. Aislamiento, deberán afrontar la soledad, pocas mujeres han sido preparadas para vivir ellas mismas, solo se van funcionando ligadas a un hombre.

Sólo el 5% de los malos tratos familiares son denunciados, es decir sólo se denuncia el maltrato cuando es brutal o muy reiterado. Existen condicionamientos importantes por los que no se denuncia el maltrato:

  • La dependencia económica y afectiva de la víctima con el agresor.
  • El miedo.
  • La no aceptación del fracaso matrimonial o de pareja, queriendo sostener la relación hasta límites insoportables.
  • La falta de conciencia de estar siendo maltratada (solo se debe denunciar cuando hay lesión). El sentimiento de culpa a la hora de denunciar el padre de sus hijos.
  • El desánimo al ser conscientes de que no va a servir para nada.
  • Falta de recursos económicos.
  • No tener donde ir, etc.
  • La falta de respuesta de la propia familia de la víctima y de las Instituciones en general.
  • La ocultación del problema por vergüenza.
  • La baja autoestima de la víctima que impide dar respuesta a ala agresión.
  • La tolerancia del maltrato por parte de la víctima.cultades que la mujer evalúa en su ruptura:

Dificultades que la mujer evalúa en su ruptura:
  1. Riesgo de buscar ayuda o decidirse, la violencia física y el daño psicológico: riesgo de un aumento de amenazas y de la violencia física (hijos, familia, víctima), de que el agresor amenace con suicidarse, de hostigamiento continuo, de secuestro de los hijos, etc…
  2. Riesgo económico: riesgo de poder adquisitivo, de perder ingresos o trabajo o relaciones, miedo a sentirse sola (el agresor la ha separado de sus amistades y familiares poco a poco, en algunos casos), etc…
  3. Miedo de las actitudes de los amigos, familiares, profesionales, ...: Riesgo de no ser creída, de que tengan una actitud crítica con ella, etc…

Tipos de ruptura:

  1. Ruptura rápida: La mujer se va en cuanto aparecen las primeras manifestaciones de violencia.
  • Tiene el grado de estudios necesario para encontrar un trabajo.
  • Tiene amigos con los que contar.
  • No tiene pasado familiar de violencia.
  • Tiene alternativas, conoce recursos y tiene acceso a ellos.
  • Tiene una buena autoestima.
  1. Ruptura a disgustos: Se separa tras varios años de soportar violencia, después de haber intentado salvar la relación. Reduce su culpabilidad puesto que ha hecho todo lo que ella pensaba que podía salvar su pareja.
  • Ha puesto medios para poner fin a la violencia.
  • Ha buscado ayuda: psiquiátrica, alcohólicos anónimos, etc…
  • Ha intentado salvar su matrimonio.
  • Su decisión ha sido pensada y meditada.
  • Evalúa que el precio del abuso es demasiado alto para ella y los niños, y decide irse.
  1. Ruptura evolutiva: Abandona la relación y vuelve sucesivas veces, hasta adquirir el convencimiento de que es preferible afrontarlos problemas derivados de la separación que soportar la tortura de semejante relación. La violencia se añade a la dificultad de irse.
  • Tiene baja autoestima
  • No conoce los recursos.
  • Tiene dificultades económicas.
  • Tiene pocas posibilidades de trabajar fuera de casa.
  • Comulga con los estereotipos femeninos (muy arreglada, conforme le gusta al hombre).
  • Tiene la responsabilidad de los hijos teme la soledad.
  • Se siente aislada.

Así pues la experiencia de la ruptura debe haber permitido algunas adquisiciones o aportado respuestas importantes a la mujer maltratada. Por su parte, el agresor, se siente reforzado por el regreso de su víctima (hace lo que quiere, de todos modos ella vuelve siempre). Se siente con autoridad para reiniciar, en algún momento, comportamientos violentos puesto que sabe que la víctima le pertenece.